RTD vs termopar: rango, precision y costo en planta

RTD o termopar: compara rango, exactitud, tiempo de respuesta, cableado y costo real del lazo. Reglas claras para elegir sensor en tu máquina.
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RTD vs termopar: rango, precision y costo en planta

Respuesta directa: Usa RTD (Pt100 o Pt1000) cuando necesitas exactitud y estabilidad hasta unos 600 grados Celsius, como en pasteurización, cuartos fríos o procesos con setpoint cerrado. Usa termopar cuando el rango pasa de 800 grados, cuando hace falta respuesta rápida o cuando el sensor va a vibrar y golpearse. La diferencia de costo no está en el sensor: está en el cable, la compensación de unión fría y la calibración.

1. Dos físicas distintas, dos formas de fallar

Un RTD mide por resistencia: el platino aumenta su resistencia de forma predecible con la temperatura. Un Pt100 tiene 100 ohms a 0 grados y 138.51 ohms a 100 grados, con una pendiente cercana a 0.385 ohms por grado. Un termopar mide por efecto Seebeck: dos metales distintos unidos en una punta generan una tensión proporcional a la diferencia de temperatura entre esa punta y la unión de referencia, del orden de 41 microvolts por grado en un tipo K.

Esa diferencia define el modo de falla: el RTD falla por resistencia de cable, autocalentamiento o humedad; el termopar, por unión fría mal compensada, cable inadecuado o deriva del hilo. En planta casi siempre se manifiesta como “el sensor miente”.

Ambos llegan al controlador como una señal, y ahí se pierde la mitad de la exactitud ganada en el sensor. La guía de instrumentación industrial de SEMAIQ cubre el lazo completo.

2. Rango: dónde trabaja cada uno

El RTD de platino cubre de -200 a 850 grados en hilo, aunque las versiones de película delgada más comunes llegan a 600. Es el sensor de procesos moderados: agua caliente, CIP, cámaras, autoclaves y HVAC.

El termopar gana arriba de 800 grados y donde el sensor sufre: el tipo K llega a 1,260, el N a 1,300 y los tipos R, S y B cubren de 1,400 a 1,700 en hornos y calderas. Para frío, el T trabaja hasta -200.

Sensor Rango típico (°C) Exactitud de referencia Cuándo se elige
Pt100 clase A -200 a 600 ±0.35 a 100 °C Procesos con setpoint cerrado
Pt1000 clase A -200 a 600 ±0.35 a 100 °C Cable largo o equipo compacto
Tipo K -200 a 1,260 ±2.5 °C o 0.75 por ciento Hornos, gases, uso general
Tipo J 0 a 750 ±2.5 °C o 0.75 por ciento Extrusión y plásticos
Tipo T -200 a 350 ±1 °C Frío y criogenia moderada
Tipo N -200 a 1,300 ±2.5 °C o 0.75 por ciento Hornos con más estabilidad que K

3. Precisión: clases, no adjetivos

La exactitud del RTD se define en IEC 60751 por clases, y la tolerancia es una fórmula que crece con la temperatura, no un número fijo. Clase A: 0.15 grados más 0.002 veces el valor absoluto de la temperatura. Clase B: 0.3 más 0.005 veces. Clase AA: 0.1 más 0.0017. A 100 grados, la clase A admite 0.35 de error y la B, 0.8.

El termopar se especifica por clase según IEC 60584: para un tipo K, la clase 1 admite 1.5 grados o 0.4 por ciento del valor; la clase 2, 2.5 grados o 0.75 por ciento. A 400 grados, esa clase 2 permite 3 grados de error: suficiente para un horno, no para un intercambiador que controla a medio grado.

Pero decide más la estabilidad: el platino deriva poco; el termopar cambia su curva por oxidación, contaminación y envejecimiento, sobre todo el tipo K en atmósferas reductoras. Puede cumplir la clase al instalarse y salirse de ella en un año.

4. Tiempo de respuesta: masa térmica y termopozo

La respuesta se mide con la constante de tiempo: el tiempo en alcanzar 63.2 por ciento de un cambio escalón; el 90 por ciento llega a 2.303 veces esa constante. Un termopar de unión desnuda responde en milisegundos; uno con vaina, en segundos; un RTD es más lento por la masa del elemento.

El termopozo cambia todo: un sensor rápido dentro de un pozo macizo puede tardar más de un minuto en ver un cambio real. Si el lazo controla pared, superficie o un flujo pequeño, el pozo y el diámetro de vaina importan más que el elemento.

Para control rápido conviene vaina delgada y pozo de pared fina; para procesos sucios o a presión, vaina robusta y aceptar la lentitud.

5. Cableado: donde se pierde la exactitud

Un Pt100 de dos hilos suma la resistencia del cable a la del sensor. Como cada ohm equivale a unos 2.6 grados, 50 metros de cable de 1.5 milímetros cuadrados dan 1.15 ohms y un error cercano a 3 grados. La conexión de tres hilos lo cancela si los conductores son iguales; la de cuatro lo elimina y se usa en calibración.

El termopar necesita cable de extensión del mismo par termoeléctrico, no cobre: con cobre se crea una unión nueva en la bornera y la lectura se desplaza con la temperatura del tablero. Además requiere compensación de unión fría, y el error de esa unión pasa uno a uno a la medición.

La unión aterrizada responde más rápido pero abre caminos de tierra y ruido; la aislada es más lenta y protege contra lazos de tierra, y conviene con variadores o protección catódica.

6. Costo: qué estás pagando en cada opción

El termopar es más barato como elemento y más caro como sistema si el tramo es largo: exige cable compensado y unión fría en el equipo. El RTD cuesta más como elemento, pero usa cable de cobre y no necesita compensación; su costo aparece en el transmisor o en el módulo de entrada.

Ahí se distorsiona la comparación: un Pt100 directo a un módulo de 3 hilos compite con un termopar con tarjeta de compensación, y un Pt100 con transmisor 4-20 mA cuesta más que ambos. La decisión se toma con el lazo completo: sensor, cable, entrada y calibración.

7. Cuatro errores que arruinan la medición

Advertencia: la mayoría de las lecturas malas no viene del sensor, sino de la instalación:

  • Pt100 de dos hilos con tramo largo. Tres grados de error por cable son invisibles en la pantalla y suficientes para reprobar una auditoría de proceso térmico.
  • Termopar con cable de cobre. La unión creada en la bornera desplaza la lectura con la temperatura del gabinete.
  • Compensación de unión fría mal configurada. Si el PLC asume 25 grados y el tablero está a 45, el error entra completo.
  • Autocalentamiento del RTD. Corriente de excitación alta en un pozo pequeño calienta el elemento y desplaza la lectura.

8. Tabla de decisión por aplicación

Aplicación Sensor recomendado Por qué Qué cuidar
Pasteurización y CIP Pt100 clase A, 3 o 4 hilos Exactitud y estabilidad en el punto crítico Pozo corto, transmisor cerca
Horno de tratamiento Tipo K o N con pozo Rango de 800 a 1,200 grados Cable compensado, unión aislada
Cuarto frío y HVAC Pt100 o Pt1000 Exactitud cerca de 0 grados Condensación y autocalentamiento
Extrusión de plástico Tipo J o K Respuesta rápida en pared caliente Contacto y desgaste de la punta
Caldera y gases de combustión Tipo K protegido Rango y robustez mecánica Deriva y calibración periódica

Antes de decidir, confirma en la especificación:

  • Rango real del proceso con margen, no el rango del catálogo.
  • Exactitud requerida en grados, escrita en la especificación.
  • Longitud del tramo y tipo de cable disponible.
  • Respuesta rápida o estabilidad a largo plazo.
  • Plan de calibración y quién lo ejecuta.

9. Caso práctico: pasteurizador y horno en la misma planta

Situación (caso representativo): una planta de alimentos del Bajío tenía dos lazos con problemas opuestos. En el pasteurizador, que controla a 72 grados, había un termopar tipo K con cable de cobre y bornera en un tablero junto a variadores; la lectura oscilaba y el operador compensaba subiendo el setpoint. En el horno de secado, a 850 grados, un Pt100 de película fallaba cada pocos meses por vibración y temperatura.

Diagnóstico: en el pasteurizador el error venía del cable y la unión fría: la bornera a más de 40 grados desplazaba la lectura, y el ruido de los variadores se sumaba a una señal de microvolts. En el horno, el RTD estaba fuera de rango y no soportaba la vibración del quemador.

Solución: en el pasteurizador, Pt100 clase A de tres hilos con transmisor 4-20 mA en el sensor y cable apantallado; en el horno, termopar tipo N con vaina de inconel, unión aislada, cable compensado y pozo grueso.

Resultado: el pasteurizador dejó de oscilar y el horno dejó de cambiar sensor cada temporada. El criterio no fue el precio sino el rango, la exactitud y el ambiente eléctrico.

Ese análisis se hace antes de comprar. Si tienes lazos erráticos, nuestro equipo de instrumentación y control revisa sensor, cableado y escalamiento como un sistema.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es más preciso, un RTD o un termopar?

El RTD. Un Pt100 clase A admite ±0.35 grados a 100 grados, mientras un tipo K clase 2 admite 2.5 grados o 0.75 por ciento. El termopar compensa esa desventaja con rango, robustez y velocidad de respuesta.

¿Hasta qué temperatura puedo usar un Pt100?

Las de hilo llegan a 850 grados y las de película delgada, las más comunes, a 600. Arriba de ese punto conviene termopar: el tipo K llega a 1,260 y el N a 1,300, con sus propias clases de exactitud.

¿El termopar necesita cable especial?

Sí. Requiere cable de extensión del mismo par termoeléctrico. Con cobre se crea una unión nueva en la bornera y la lectura se desplaza con la temperatura del tablero, además de perder la compensación.

¿Por qué mi lectura de temperatura oscila?

Casi siempre por el cableado o la entrada: un Pt100 de dos hilos con tramo largo, un termopar con cable de cobre, ruido de variadores o una unión fría mal configurada. Revisa el lazo completo antes de cambiar el sensor.

¿Conviene poner transmisor 4-20 mA en cada sensor?

Cuando el tramo es largo o el ambiente eléctrico es ruidoso: el transmisor convierte la señal en el sensor y el cable lleva corriente, no microvolts. En tramos cortos y tableros limpios, la entrada directa del PLC alcanza.

¿Tienes lazos de temperatura con lecturas erráticas?

SEMAIQ integra instrumentación y control en Querétaro y el Bajío. Revisamos sensor, pozo, cableado, transmisor y escalamiento para que la lectura que ve el operador sea la temperatura real.

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