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Lavado a presión en alimentos y bebidas: conduit y dresspack con protección IP69K
1. Qué exige una planta de alimentos y bebidas al cableado de un robot
En una planta de alimentos y bebidas el arreglo de cables de un robot no se diseña para el movimiento: se diseña para el lavado. Lavado a presión cada turno, espuma alcalina en el piso y condensación permanente en la cámara fría. Un dresspack que aguanta ese régimen no es el que acumula más horas, sino el que no retiene agua en ningún punto.
La diferencia con una celda automotriz es el tipo de enemigo: ahí es la viruta o el calor radiante; aquí el agua corre por dentro de la corrugación hasta el aislamiento del cable o se estanca en el tramo más bajo. Esa humedad no rompe el conduit de inmediato, pero si no tiene salida termina en el conector del bus.
- Estanqueidad de conjunto: el grado IP se declara sobre tubo, terminal, pasacables y gabinete juntos, no sobre el catálogo del tubo.
- Drenabilidad: todo tramo lavado necesita salida en su punto más bajo; el conduit nunca debe trabajar como recipiente.
- Diseño higiénico: superficies lisas, sin roscas expuestas a la zona de producto y sin rincones donde la espuma quede tras el enjuague.
- Mantenibilidad: el sellado se pierde cada vez que alguien abre un desembarque, así que la verificación debe estar en el plan de mantenimiento.
Como distribuidor de REIKU México revisamos el recorrido con el criterio de cada zona: el conjunto no se especifica igual en la llenadora que en el paletizador.
2. IP69K e IP68: qué significan y qué no garantizan
El código IP se define en la norma IEC 60529 con dos dígitos: el primero califica la protección contra sólidos y el segundo contra agua. El primer dígito 6 significa estanco al polvo, probado con el equipo a presión reducida. Toda la discusión del lavado vive en el segundo dígito, y es donde se confunde lo que el número realmente comprueba.
| Grado | Ensayo real de agua | Qué sí comprueba | Qué no comprueba |
|---|---|---|---|
| IP65 | Chorro de boquilla de 6.3 mm a 12.5 L/min, a 3 m | Lavado ligero con manguera de baja presión | Chorros potentes ni inmersión |
| IP66 | Chorro de boquilla de 12.5 mm a 100 L/min, a 3 m | Chorros potentes a distancia | Inmersión, calor ni químico |
| IP67 | Inmersión temporal a 1 m de profundidad, 30 minutos | Zona que se inunda durante la limpieza de piso | Presión de chorro ni chorro caliente |
| IP68 | Inmersión continua, con profundidad y duración declaradas por el fabricante | Trabajo sumergido o inundación prolongada | Chorro a presión, que es otro ensayo |
| IP69K | Chorro de agua a 80 °C y de 80 a 100 bar, boquilla a 10-15 cm, cuatro ángulos, 30 s en cada uno | Lavado a alta presión y temperatura tipo sanitización | Inmersión, detergente, vapor ni solvente |
La consecuencia práctica es que IP69K no sustituye a IP68, ni al revés. IP68 es un ensayo de inmersión estática, con presión uniforme; IP69K es un ensayo dinámico de chorro caliente a corta distancia, que ataca los sellos con impacto y choque térmico. Un sello blando optimizado para inmersión puede ser desplazado por el chorro, y uno endurecido para resistir el chorro puede no aguantar la inmersión prolongada.
Dos advertencias más. La norma prueba agua, no detergente, no vapor y no solvente: la compatibilidad química se revisa con la hoja de seguridad del químico. Y el ensayo se hace sobre una pieza de laboratorio: el grado declarado no cubre un sello con la empaquetadura doblada ni un tubo torsionado en el desembarque.
3. Terminales de sellado y pasacables: por dónde entra el agua
En campo el agua casi nunca entra por el cuerpo del tubo: entra por los puntos donde el arreglo se abre al ambiente. En una celda de alimentos esos puntos son el desembarque del cable en la herramienta, la brida donde el conduit entra a la base del robot, el pasacables del gabinete y cualquier tramo cortado para agregar un accesorio.
Ahí es donde trabaja la terminal de sellado REIKU NW 15.5. La terminal cierra la corrugación en el extremo del tubo y sella contra el cable con un elemento elastomérico, de modo que el agua que escurre por fuera no pasa al interior. Es la pieza que convierte un tubo corrugado en un sistema cerrado, y la que se omite cuando el trazado se resuelve con cinta.
Tres reglas de montaje que eliminan la mitad de las fugas:
- La terminal va en el extremo del tubo. Un tramo cortado a media corrida deja la corrugación abierta y por ahí entra la espuma.
- El tamaño nominal debe coincidir con el del tubo y el del pasacables; mezclar familias deja holgura y el sello no comprime.
- El sello se asienta con la empaquetadura hacia la cara húmeda y sin exceso de apriete, porque un sello sobrecomprimido se deforma en el primer ciclo de lavado caliente.
Del lado del tablero, el pasacables ciego cierra el orificio cuando ya no pasa cable y evita que el chorro entre por una perforación que quedó de la ampliación anterior: es la pieza más barata de la lista.
4. Poliamida 12 y poliuretano frente a detergentes y sanitizantes
La poliamida 12 (PA12) es la base de la familia de conduits REIKU y la poliamida con menor absorción de agua, del orden de 0.04 a 0.07 % en 24 a 96 horas a 23 °C. Eso la vuelve la opción natural en zonas húmedas y el material con el que arranca cualquier especificación de lavado.
Su punto débil no es el agua, es el agua con calor y tiempo, y sobre todo el ácido. Las soluciones alcalinas diluidas de una etapa CIP las tolera bien; los enjuagues ácidos trabajan en el otro extremo de la escala y son la etapa que conviene verificar contra la ficha del material. La hidrólisis no aparece de golpe: se acumula en el calor templado, se manifiesta como pérdida de flexibilidad y termina en grieta sobre la curvatura.
El poliuretano de las series PURR y PURV entra cuando el problema dominante es abrasión o flexión: resiste mejor el rozamiento contra la estructura y los tramos que se doblan cientos de veces por turno. Su compatibilidad con detergentes habituales es buena, pero igual que con la poliamida hay que confirmarla contra la hoja de seguridad, porque los sanitizantes formulados cambian de un proveedor a otro.
La familia completa de protección de cables REIKU se organiza por tamaño y material. La regla que aplicamos es sencilla: en la zona de lavado el material no se elige por precio por metro, se elige por compatibilidad verificada, y el conjunto se cierra con terminales de la misma familia y tamaño nominal.
5. Montaje sanitario: inclinación, drenaje y zonas muertas
El criterio de diseño higiénico que más se pasa por alto es la pendiente. Las guías piden superficies que escurran hacia un punto de drenaje, con inclinación de alrededor de 3 grados, y evitan las zonas horizontales donde el agua se queda. Un conduit montado a nivel en un tramo recto largo es exactamente eso: una superficie que retiene líquido.
Traducido a un arreglo de cables, el montaje sanitario se resuelve con cuatro decisiones:
- Punto de drenaje en el tramo más bajo. Puede ser un orificio de drenaje o un desembarque abierto hacia abajo; el tubo no debe quedar cerrado en sus dos extremos con líquido adentro.
- Curva de goteo antes del gabinete. El agua que escurre por el tubo cae en el punto más bajo de esa curva en lugar de seguir hasta el pasacables.
- Fijación que no retenga. Soportes lisos, sin cavidades y sin tornillos que formen un rincón donde se asiente la espuma.
- Separación de la estructura. El tubo no debe rozar ni descansar sobre el bastidor ni el piso: además del desgaste, ese contacto crea una ranura imposible de enjuagar.
Si tu duda no es el agua sino el químico del proceso, el criterio de selección cambia y está desarrollado en la guía de conduit REIKU en ambientes agresivos. Aquí el eje es la higiene: que el arreglo se lave todos los días sin acumular líquido.
6. Limpieza CIP, espuma y alcohol: compatibilidad real
La limpieza CIP es la rutina más exigente de la planta y conviene tener sus números a la vista. La etapa alcalina trabaja con sosa cáustica diluida, típicamente entre 0.5 y 3 % en peso, a temperaturas de 60 a 85 °C. La etapa ácida usa ácido nítrico o fosfórico, entre 0.5 y 2 %, en un rango templado que puede llegar a 50-70 °C, con enjuagues de agua entre ambas.
El arreglo de cables dentro de la sala CIP no está dentro de las tuberías, pero recibe el ambiente: vapor, salpicadura, rocío de espuma y goteo de condensado cuando la línea se abre. A eso se suman los sanitizantes de aplicación manual —espuma alcalina, alcohol isopropílico, amonios cuaternarios, peracético o hipoclorito—, cada uno con su compatibilidad propia con elastómeros y poliamidas.
Dos hábitos valen más que cualquier hoja de datos: no dirigir la hidrolavadora a presión máxima contra el desembarque y enjuagar con agua limpia después de cada etapa química, para que no quede residuo sobre la corrugación entre turnos.
7. Verificación de estanqueidad después de cada mantenimiento
Cada vez que alguien abre un desembarque —para cambiar un cable, reponer un sello o rerutear un tramo— el sellado vuelve a cero. Si el montaje quedó con la empaquetadura fuera de su alojamiento o con el tubo torsionado, la fuga aparece en el siguiente lavado. Por eso la verificación se ejecuta después de cada mantenimiento y no una vez al año.
- Revisión visual del sello antes de cerrar: sin cortes, sin aplastamiento y asentado en su alojamiento.
- Verificación del apriete: firme, sin marcas de sobrecompresión en el elastómero.
- Prueba funcional con manguera a baja presión desde 30 a 50 cm, nunca con la hidrolavadora al máximo sobre un sello recién montado.
- Escurrimiento libre del punto de drenaje, comprobado con agua y no con la vista.
- Inspección del desembarque al final del turno de lavado: una gota de agua adentro es señal de sello vencido.
- Registro con fecha y fotografía del desembarque, ligado al mantenimiento preventivo del arreglo.
El último punto es el que sostiene la mejora: sin registro, la planta cambia terminales por urgencia y el historial de fugas se pierde; con registro, en tres ciclos ya se sabe qué tramo se lava más fuerte y qué sello falla siempre.
8. Tabla de requisitos por área para un conduit para lavado a presión
La tabla se lee de izquierda a derecha: identifica tu zona, reconoce la exposición dominante y define el requisito del conjunto, no solo del tubo.
| Área | Exposición dominante | Requisito del conjunto | Punto crítico a verificar |
|---|---|---|---|
| Llenado y dosificado | Lavado a presión directo, espuma alcalina, producto líquido | Sellado IP69K o IP68 en tubo, terminal y pasacables, con drenaje en el tramo bajo | Sello del desembarque y curva de goteo antes del gabinete |
| Envasado y etiquetado | Rocío perimetral, alcohol, limpieza manual con paño húmedo | Sellado IP65 a IP67 según la boquilla que use la planta, con superficies lisas | Tapa de inspección y pasacables ciego del tablero |
| Sala CIP y zona de mezclas | Vapor, salpicadura química y agua caliente | Conjunto sellado con compatibilidad química verificada contra la ficha del químico | Elastómero del sello y remanente de la etapa ácida |
| Cámara fría y túneles de enfriamiento | Condensación permanente, baja temperatura y lavado esporádico | Material estable en frío, como el Nylon 11 BIORR, con sellado IP67 como mínimo | Fragilización del tubo en la curvatura y drenaje del condensado |
| Paletizado y almacén de producto terminado | Polvo, rocío de limpieza de piso y tránsito de montacargas | Protección mecánica del recorrido y fijación continua | Tubo rozando el bastidor o el piso |
| Lavado de charolas y cajas | Chorro intenso y químico, en ciclos cortos y frecuentes | Recorrido fuera de la zona de proyección y protección adicional si es inevitable | Fijación y soportes que no retengan agua |
La conclusión se repite en cada auditoría: un conduit para lavado a presión no se elige por la ficha del tubo, se elige por el conjunto que cierra el recorrido. Cuando el diseño se decide en la oficina, sin fotos de la zona, la planta paga la diferencia en sellos y en horas de paro.
9. Caso práctico: sellado y drenaje en una celda de empaque de bebidas
Situación (caso representativo): una planta de bebidas del Bajío opera una celda de empaque con dos robots que forman y acomodan cajas. El arreglo original se instaló sin terminales de sellado: el tubo entraba a la base del robot y al gabinete con abrazadera y cinta. La celda se lava a presión cada turno y el piso se inunda durante la limpieza. El reporte era siempre el mismo: paros por humedad en el encoder de un eje y un bus que perdía comunicación después del lavado.
Análisis: el tubo no estaba roto. El agua entraba por los dos desembarques abiertos, corría por dentro de la corrugación y se acumulaba en el tramo horizontal más bajo, justo antes de subir al gabinete. Ese tramo funcionaba como recipiente: cada lavado sumaba líquido y la humedad llegaba al conector al día siguiente. Tratar el problema como un encoder defectuoso habría repetido el paro con el componente nuevo.
Solución aplicada:
- Se cerraron los dos desembarques con terminal de sellado del tamaño nominal del tubo y con pasacables ciego en las perforaciones del tablero que quedaron sin cable.
- Se agregó un punto de drenaje en el tramo más bajo y una curva de goteo antes de entrar al gabinete, para que el agua escurriera fuera del recorrido.
- Se elevó el tubo del piso con soportes lisos y se eliminó el contacto con el bastidor en los dos puntos donde la fijación lo mantenía a nivel.
- Se incorporó la revisión del sello y del drenaje al mantenimiento preventivo del arreglo, con registro fotográfico del desembarque.
Resultado esperado: el tramo deja de retener agua, el encoder y el bus trabajan secos y el mantenimiento se hace por piezas —terminal, sello, tramo— en lugar de rehacer el recorrido. Es la lógica que aplicamos al revisar cualquier arreglo en zona de lavado: primero el conjunto, después el material y al final el accesorio.
Preguntas frecuentes
¿Un conduit con IP69K es suficiente para una zona de lavado a presión?
Por sí solo, no. El grado IP se declara sobre el conjunto: si el tubo es IP69K pero el desembarque quedó con la corrugación abierta, el pasacables del gabinete es de grado menor o el sello se montó torcido, el sistema real no alcanza ese nivel. En la práctica se especifican tubo, terminal de sellado y pasacables del mismo grado, más un punto de drenaje en el tramo más bajo del recorrido.
¿Cuál es la diferencia entre IP68 e IP69K?
Son ensayos distintos, no una escala. IP68 mide inmersión estática continua, con profundidad y duración declaradas por el fabricante. IP69K mide resistencia a un chorro de agua a 80 °C y de 80 a 100 bar, aplicado a 10 a 15 cm de distancia desde cuatro ángulos, 30 segundos en cada uno. Ninguno implica al otro: si la celda se lava a presión y además se inunda en la limpieza de piso, el conjunto necesita las dos declaraciones en su hoja de datos.
¿Cada cuánto se debe reemplazar la terminal de sellado?
No hay un intervalo único: depende del régimen de lavado y de la temperatura del agua caliente. Lo que sí conviene es revisarla en cada mantenimiento del arreglo y sustituirla cuando el elastómero muestre aplastamiento, grieta o endurecimiento, o cada vez que se cambia el cable en ese desembarque. Un sello deformado deja de cerrar antes de romperse, y ese periodo es el que llena de agua el tramo bajo.
¿Se puede lavar el dresspack con el robot instalado en la celda?
Sí, es para lo que se especifica el conjunto sellado, con dos condiciones: no dirigir la hidrolavadora a presión máxima contra el desembarque y enjuagar con agua limpia al terminar la etapa química. Lo que no conviene es lavar con el tubo suelto de sus soportes o con el gabinete abierto para acelerar la limpieza: así es como entra el agua que después aparece en el bus.
¿Cómo evito que el agua entre por el desembarque de cables?
Cerrándolo con una terminal de sellado del tamaño nominal correcto, con la empaquetadura montada hacia la cara húmeda y sin sobreapretar, y dejando que el recorrido escurra hacia un punto de drenaje en lugar de retener líquido. Además, el tubo no debe llegar torsionado ni forzado al desembarque: una terminal trabajando a torsión se afloja con la vibración y la fuga aparece sin que nadie haya tocado el sello.
Especifica el conjunto correcto para tu zona de lavado
SEMAIQ es distribuidor de REIKU en México y atiende Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes, San Luis Potosí y todo el Bajío. Revisamos la zona de lavado, la rutina CIP y los químicos de tu planta, y especificamos el conduit para lavado a presión, la terminal de sellado, el pasacables y el punto de drenaje que corresponden a cada tramo.


